fbpx

la clave que cambió mi vida (y cambiará la tuya)

Imagina que estás en un escenario, estás ahí porque se te asignó un papel.

Amas, odias, quieres, deseas. Sufres las injusticias. Te emocionas. Quieres unas cosas y otras las rechazas.

Y tú crees que ese eres tú. Pero es el papel que te ha sido dado. Te han dicho que, para pertenecer a esa obra, debes valorar ciertas cuestiones. Que hay cosas que están bien y otras están mal.

Hace tanto tiempo que interpretas el papel, que no se te ha ocurrido pensar ¿por qué amo lo que amo y odio lo que odio? ¿Para qué hago lo que hago? ¿Es ésto lo que realmente quiero?

¿Quién soy? ¿Soy este personaje?

Y cuando te lo cuestionas, cuando te interrogas… surge una posibilidad. La posibilidad de vaciarte de todo aquello que te ha sido dado y no te sirve. No te sirve para lo que tu quieres.

 ¿Te has planteado alguna vez qué quieres realmente?

Familia

Has nacido en una familia, en una cultura, que te ha dicho qué es importante y qué no, qué es bueno y qué es malo, qué debes y no debes hacer, hasta donde puedes llegar.

Que si tienes ciertas características, obtendrás unas cosas. Que si, por ejemplo, estudias… vas a tener un mejor trabajo.

O que si te esfuerzas más, vas a conseguir más.

Que hay “mentiras piadosas”

Que no se puede confiar. O que alguien te va a salvar.

Eres mujer entonces… Eres hombre entonces…

Que tienes que ocuparte de tratar de cambiar a los otros y que cuando no cambian te puedes enojar o deprimir…

Que hay situaciones en las que uno se tiene que conformar…

Todo esto que te han dicho, es lo que te ha llevado a tomar unas decisiones u otras. Determinan el mapa con el que te mueves en la vida.

Y todo está bien, y funciona, hasta que quieres dar un paso más allá.


Se activan las alarmas.

Todas esas programaciones, creencias, mensajes, etc. Son lo que tu conoces. Eso es lo que conforma a tu ego.

El ego es toda esa información que está en ti, pero no eres tú.

El “problema” es que el ego, es como un niño pequeño que quiere quedarse sólo con lo que conoce. Lo nuevo le aterra. Sí, aunque su entorno sea enfermizo, es lo que conoce.


El otro día veía una peli con Juli y Tahiel. “The Croods”. El padre de la familia primitiva, todo lo veía como peligroso, entonces siempre tenían que quedarse dentro de la cueva. Y sí, sobrevivían, pero siempre con miedo y sin experimentar lo nuevo. Lo nuevo, salir de la cueva, atreverse a alejarse de lo normal, era visto como la muerte misma.

¿Qué pasa cuando quieres salir de la cueva? Todo te quiere frenar. Surge la resistencia.

Cuando quieres salir del círculo conocido, surgen las complicaciones.

Se activan todas las alarmas. Adentro y afuera.


Adentro y afuera sólo existen en tu mente

Todo lo que ves afuera, son proyecciones. Espejos. Que reflejan lo que crees, cómo te relacionas contigo y con los demás, que piensas de ti mismo, etc.

“Según las concepciones que tenemos del universo, será el universo que tendremos” LLuvia Seca

¿Todo me refleja? En realidad, te refleja aquello que de algún modo afecta tu realidad. Si alguien te genera mucho enojo por algo que hizo (o mucha admiración), si se provoca un exceso de emocionalidad o reacción, muy probablemente te esté mostrando algo de ti.


¿Qué hago con mi ego? ¿Y quien soy yo?

La primera vez que escuché hablar sobre el ego, no entendía. ¿Entonces todo lo que yo creo que soy y elijo, no soy yo porque está determinado por lo que me viene de otros? Auch!

Fue muy fuerte pensarlo así y me enojé. Me enojé porque identificarme con mi ego, me daba miles de excusas. No puedo, no debo, no sé, no tengo.

“Para tener un buen futuro… tenés que ser así, asá, estudiar, tener cierto tipo de trabajo…

O mensajes menos directos y más inconscientes.

“Las personas que tienen dinero se quedan solas sin amigos” (mejor no tengas plata)

Y sí, todas las parejas se pelean” (normalizando la falta de comunicación y la falta de respeto)

Yo no sirvo para vender” (pensando que los vendedores tienen ciertas características: (agresivos, extrovertidos, etc)

Y si yo podía decidir que el ego deje de tener el control, entonces ¿Quién soy yo? ¿Tengo una esencia? ¿Qué quiero hacer, vivir?

¿Dónde estoy yo? Victoria.

Cuando te das cuenta que todas las decisiones que creías que eran propias, estaban determinadas por lo que otro puso en vos… hay dos opciones.

  1. Negarlo, enojarte y decir que Yo soy yo y hago lo que quiero, siempre decidí.
  2. O, darte cuenta que sí, todo lo que has decidido estaba tomado y limitado por tus programas, y que tienes la libertad de vaciarte de lo que no te sirve de todo eso, y ELEGIR CREARTE.

La mejor explicación me la dio un video de Marcela Luchetta

En el video agarraba una cebolla y te decía, imagínate que este sos vos. Y te sacas la primer capa de creencias, verdades dadas, luego otra y otra, y otra… ¿Qué queda en el medio de la cebolla? Nada.

El sujeto no existe, es A FUNDAR.

Ésto ¡me explotó la cabeza! ¿Cómo? Entonces, vaciándome de todas esas limitaciones… Puedo realmente ser quien quiero ser, más allá de lo que se espera de mí, de lo que me han dicho que es posible o imposible.

¿Entiendes qué fuerte fue y por qué cambió toda mi vida?

Ya no hay excusas. Ya no hay culpas. Sólo libertad.

Lo que haya hecho el abuelo, el tatarabuelo, la abuela, el tío, el sobrino, la cultura… Más allá de que haya sido la peor calamidad. NO ME DETERMINA.

YO ELIJO quién quiero ser. Yo elijo adonde quiero llegar.


Desde tu ego sólo vas a llegar dentro los límites de tu ego.

Entonces, piensa que, desde tu historia se permite que uno “llegue” a ciertos lugares. Porque es lo que sirve al clan, a la sociedad, etc. Es lo que te queda cómodo (aunque sea incómodo y enfermizo)

Cuando quieres ir más allá de esa zona permitida, te decía, se activan las alarmas: Internas (miedos paralizantes, bloqueos, auto boicot) y externas (enojos, amenazas, culpas, accidentes, etc). 

Generalmente, es tan caótico, que te quedas ahí. Pero, lo único que te está mostrando, es que estás ante la oportunidad de CREARTE e ir más allá de tus límites.

El crecimiento da miedo, genera resistencias, pero decidir ir más allá de todos esos “no puedo” es la clave para fundarte, para ser quien quieres ser más allá de todo lo que se te ha dicho que puedes ser.

“Cuando alguien se dirige a si mismo, el mismo mundo del otro tratará de frenarlo en su estado inicial, en su estado de niño” Lluvia Seca JL Parise

Es tu gran oportunidad para aparecer como sujeto creador de tu realidad.


¿Y mi ego? ¿Tengo que deshacerme de él?

Es lo que se piensa en general. Algo es bueno o es malo y hay que destruirlo. Pero si ves la naturaleza, el universo, no es así.

El ego está ahí para algo. Nos sirve para sobrevivir. Todo lo que has aprendido en tu vida, lo que has vivido, son situaciones que te han marcado y determinado por una razón.

Desde mi perspectiva, vinimos a este mundo para ser una mejor versión, para aprender y desarrollarnos. Y todas experiencias vividas son la escuela, una escuela que nos invita a ir más allá de los límites del círculo conocido.

El ego tiene una velocidad, fuerza, inteligencia, que deshacerse de él no sólo lo creo imposible, sino que estaríamos dejando de usar una gran energía disponible.

El ego, es un muy mal amo. Pero usándolo a favor (poniéndole la zanahoria para que se convenza de que adonde quieres ir es la mejor opción) vas a llegar mucho más lejos que peleándote con él.

Si dejas que el caballo se desboque, el camino va a ser errático. Pero si lo manejas tú, usando su fortaleza para ir a donde quieres ir, nada te podrá detener.


¿Y cómo me encuentro a mí?

Una vez que entiendes que cuando quitas las capas de cebolla no hay alguien ahí. Es cuando comprendes que no es cuestión de “encontrarte” sino de CREARTE.

Te tienes que formular como sujeto, ponerte metas más allá de tus “posibles” por que ahí es cuando puedes asegurarte que estás yendo más allá de tu ego.

¿Qué implica ir más allá de tu ego?

Un combate interno. El famoso viaje del héroe, que comienza siendo uno, pero al final del camino ha cambiado la piel y ya no es el mismo.

Implica cuestionar tus verdades, cumplir con lo que te propongas. Combatir tus excusas, justificaciones, automáticos, dejar de poner afuera, para hacerte cargo completamente de tu realidad.

Haz lo que te dijiste que ibas a hacer. Pregúntate por lo propio en lo que pienses, hagas, y sientas.

¿Tienes miedo? Hazlo igual ¿Lo ves imposible? Es el mejor indicador de que vas por el camino correcto.

Tu eres el creador (si lo decides)

Tomar consciencia de todo esto y actuar en consecuencia ha cambiado mi vida ¿Cuál es tu visión al respecto? Cuéntame en los comentarios. Me encantará leerte. 

Si te animas comenta ¿Qué quieres realmente más allá de lo que crees que puedes?

 

Autora: Victoria Jué

Soy mamá emprendedora, amo viajar y estoy completamente segura de que todos podemos vivir una vida acorde a lo que queremos, sólo hay que decidirlo. 


Estoy Felizmente casada con Marcos, con quien creamos Enciende Tu Faro y tenemos dos hermosos niños: Julian y Tahiel.


Te regalamos esta guía gratuita con la que podrás dar los primeros pasos hacia la vida que deseas.


Segui nuestras aventuras por instagram y facebook 



¿Te gustó? Aquí tienes más contenido que también te puede interesar...


1 comentario en «la clave que cambió mi vida (y cambiará la tuya)»

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies