que no te importe la opinion de los demas


Si estás en la situación de hacer un cambio en tu vida y te da miedo qué reacciones y opiniones pueden tener las personas que te rodean, quieres leer este post. 

Te voy a contar cómo ir más allá de uno de los mayores obstáculos que me encontré en el camino a vivir una vida auténtica y singular, eligiendo lo que yo quería a pesar de la opinión o las reacciones de mis familiares y amigos.

Cuando te decides a ir por tu sueño, desafiando lo que se espera de ti, surgen todo tipo de respuestas y reacciones de las personas de tu entorno.

Que, si no estás preparado y no sabes a qué atenerte, puede tirarte abajo e incluso puede que pienses en desistir.

No es fácil escuchar las palabras de las personas que mas quieres cuando se ponen en contra de tu decisión o tienen una opinión completamente distinta a la tuya.

Para mí, fue uno de los desafíos más difíciles. Quizás por el tipo de relación que tenía con mi familia, pero quiero contarte cómo lo he superado y cómo puedes tu ir más allá de la opinión ajena.

La aceptación de los demás

Buscar la aceptación de los demás tiene un componente biológico. Somos seres sociales y en la época primitiva, quedar fuera de nuestro círculo significaba la muerte.

Sobrevivir por tu cuenta, solo, era muy improbable. Por lo que la pertenencia al grupo, al clan era clave para seguir adelante.

Por eso, en la antigüedad uno de los peores castigos posibles era el exilio.

Hoy día, ese mecanismo inconsciente primitivo sigue dentro de nuestro psiquismo. Ya no se trata de que no puedes sobrevivir por tu cuenta, pero no pertenecer produce el mismo miedo, un miedo psicológico arraigado que te pone en alerta.

Ahora, cuando conoces este mecanismo, ya sabes a qué atenerte cuando te encuentras en la situación de que tu entorno se ponga en contra.

Sabes que puede que surja miedo, a que no te quieran más, a que no te acepten, a que se enojen, a que te “exilien” de sus vidas.


Grandes decisiones.

Imagina que estás por tomar una gran decisión en tu vida… Se lo comentas a tu padre, te dice que es una locura… Se lo cuentas a tu tía, y te dice que estás malgastando tu tiempo y tu vida… Se lo cuentas a un amigo y te dice que para él deberías quedarte como estás porque estás bien y se enoja contigo porque no estás siendo razonable.

Imagina que tu decisión es ir a vivir al campo, a hacer huerta, en vez de ponerte a trabajar en un empleo relacionado a eso que has estudiado…

Esa fue mi decisión en 2010. Había terminado de estudiar Turismo. Una carrera que elegí por descarte de las pocas opciones que existían en el pueblo al que me había mudado.

Y decidí mudarme con Marcos (que estábamos de novios hace un año) al lugar de nuestros sueños, un pequeño vallecito por el que pasaba un arroyo, donde no había electricidad ni señal de móvil.

Era el lugar de mis sueños, pero mi familia no estaba muy de acuerdo con mi nuevo sueño.

Para mi madre, el estar alejada sin posibilidad de comunicación, me convertía en una desconsiderada.

Para mis abuelos, estaba malgastando mi vida, mi tiempo y mi futuro.

Para otros, era un capricho hippie que se me iba a pasar…

Para mi tipo de personalidad insegura de ese momento, toda esta oposición era un tormento. ¿Por qué no aceptaban que era mi elección y ya?

Recuerdo perder el tiempo justificándome, llorando, enojándome. Quería que me entendieran, que me acompañen.

Lo que ellos me decían, lo que les daba miedo de mi vida… A mi no me daba miedo.

¿Qué pasa si te pasa algo allá y estás incomunicada?

¿Cuándo vas a dedicarte a lo que estudiaste y vas a avanzar profesionalmente?

¿No te va a hacer mal estar aislada?

Esos eran sus miedos proyectados en mí. Pero eso lo veo ahora, porque en ese momento, me ponía mal. Elegía escucharlos poniendo su opinión por encima de lo que yo pensaba de mi misma.


¿Desde donde opinan?

Si estás en la etapa de estar decidiendo algo nuevo para tu vida, y te encuentras con este tipo de respuestas y opiniones, quiero decirte que interrogues desde donde te están diciendo lo que te dicen.

¿Es desde el miedo? ¿El control? ¿Quizás quieren que todo siga igual?

Y ¿Por qué te pone mal? ¿Qué estás esperando tu del otro? ¿Qué te den la palmadita en el hombro y te digan que lo estás haciendo bien?

Estás esperando como un niño que te digan “que bien que lo hiciste juancito” “Qué buena idea” y eso no te va a llevar a buen puerto.

No, porque estas poniendo tu poder, tu valor afuera. Dependiendo de cuánta aprobación tengas, eres más o menos valioso. Y depender de la valoración de afuera es un muy mal medidor.


La necesidad de aprobación de los demás

Necesitar la aprobación de los demás es una enfermedad que te corroe. Te vuelve inseguro, dependiente, falso, sumiso, obediente.

Y te pone en una posición horrible, porque para que el otro te apruebe, dejas de ser sincero contigo mismo.

Asúmelo, muchos no van a estar de acuerdo contigo, y más cuando se trata de una decisión para crecer y salir de tu zona conocida.

Las personas que te quieren, las de tu círculo, pueden alarmarse porque estás dando un paso fuera de lo conocido.

Nunca otro ha pasado más allá… y van a decirte que no lo hagas para cuidarte (y para cuidar las razones por las que ellos no van más allá)

Si tú lo haces y tienes éxito, les quitas las excusas por las que siempre se han aferrado a no ir más allá.

Vuelvo a decírtelo. Muchos van a estar en desacuerdo contigo. El autor Wayne Dyer, pone a la necesidad de aprobación de los demás como una zona errónea, y comenta que si el 50% de las personas están de acuerdo con lo que haces, debes considerarte afortunado.

No esperes que todos estén contentos con tus decisiones.


Bueno... dirás pero ¿qué pasa cuando esa persona es alguien que amas y te importa?

Familia

Cuando se trata de familiares, madres, padres, hijos, abuelos, puede parecer muy difícil mantenerse entero, cuando se oponen a lo que tu tanto sueñas.

Primero, acepta que no está de acuerdo y que eso no cambia tu decisión. Y si te pone tan mal hasta el punto de hacerte dudar, piensa qué te está mostrando eso de ti.

A mi madre nunca le gustó que yo me mudara al campo, y al principio yo sentía mucha culpa, eso me hizo ver mi relación de dependencia con ella y desde ahí mejoré mi relación conmigo misma.

Luego con el tiempo, se amigó con la situación y me venía a visitar contenta de meter los pies en el agua del arroyo.

A veces es cuestión de tiempo, de que la otra persona vea que estás feliz y que brillas por tu decisión auténtica.

Las lealtades familiares a veces son difíciles de superar, porque son difíciles de identificar cuando estás adentro de la situación. Pero con un trabajo de autoconciencia, evaluando emociones excesivas, preguntándonos para qué nos quedamos atados a ellas, es posible ir más allá.

Acá quiero dejar algo claro: SACRIFICARTE por otro nunca es opción.

Amigos

Uno crece, tiene nuevas ideas, quizás hizo un click y,de repente, tu grupo de amigos ya no es compatible contigo.

Si tienes un amigo del alma que no está de acuerdo con lo que haces, conversen y hablen sobre el tema sin tratar de cambiar la opinión del otro. Te juro que pueden seguir siendo amigos aunque piensen distinto.

Hay veces que la incompatibilidad es tal, que ya no es sano mantener esa relación. Ábrete a la posibilidad de que quizás cumplieron su ciclo. Cuando uno crece y cambia, también cambia su entorno.

“nuestra realidad es un espejo de nuestros pensamientos, eso incluye a las personas de nuestra realidad”

¿Qué reacciones te encuentras? ¿Por qué te molestan? ¿Qué te muestra eso de ti? ¿Por qué te preocupa lo que digan otros?

Pareja.

Dependiendo del tipo de relación que tengas con tu pareja, hablarle y decirle que quieres hacer un gran cambio en tu vida, que decidiste esto o aquello, va a ser más simple o más difícil.

Con Marcos tenemos tanta confianza, que ni se me ocurriría guardarme tal inquietud, y lo hablaríamos para tener claridad y ver como integrar mis deseos con los suyos en una opción que considere lo que queremos los dos.

Por ejemplo, después de mi primer viaje a Europa, yo me di cuenta que para mi viajar es super importante.

Marcos quería vivir muchos años en el campo.

Parecian dos objetivos incompatibles, pero siempre hay una tercera opción.

Entonces decidimos vivir en el campo y hacer un viaje largo una vez por año.

Si tienes una relación en la que sientes que tu pareja puede enojarse, o nunca te va a entender, háblalo. Y siempre mira dentro de ti ¿Qué te refleja? ¿Qué te enoja de su actitud? ¿Estás poniendo sus deseos por sobre los tuyos? ¿Qué opción pueden encontrar?

Cuando lo hables quizás te sorprenda su respuesta. Pero la única manera de poner claridad es hablandolo y comunicando exactamente lo que quieres.

No trates de cambiar al otro. Se sincero. Confía en ti y en tu decisión.

Recuerda: SACRIFICARTE POR EL OTRO NO ES OPCIÓN.


El error de sacrificarte por los demás

El mismo año que me mudé al campo, a mis 20, recibi un llamado de mi mamá diciendo que era egoísta, que me había ido de casa, que no la estaba ayudando y que quería que fuera a vivir de nuevo con ella.

Mi relación con ella siempre fue muy unida, y me sentí muy culpable, porque por lo que me había dicho, claro, "yo estaba viviendo despreocupada en el campo y ella tenía que ocuparse de un montón de cosas". 

Entonces, en vez de plantarme en mis piernas y decirle que ya no había vuelta atrás, y que de lo que había que ocuparse lo había elegido ella y era su responsabilidad… No, lo que hice fue decir: bueno mama, voy a vivir con vos de nuevo ¿Mi motivo? Evitar el conflicto y que no se enoje…

Estaba "sacrificándome" para que ella se sintiera mejor.

De vivir con libertad absoluta, pasé a tener restricciones de horarios, de dinero, de decisiones.

Todos los fines de semana cuando iba a visitar a Marcos me descargaba y lloraba, enojada. Pero, en vez de decir basta, volvía a la casa de mi madre.

Sí, enfermizo… Pero es mucho más común de lo que crees. Demasiado común.

Me quedo por él, no hago esto por que se preocupa, cómo me voy a mudar... me necesita.

Citando a Angel Alegre de Vivir al Máximo: 

"Anteponer nuestros deseos a los de otras personas –especialmente cuando nos importan– no es nada fácil porque nos hace sentir que somos unos egoístas y que sólo pensamos en nosotros mismos. De hecho, cuando alguien quiere que hagamos algo por él y nos negamos, es común que intente manipularnos sutilmente con un «vamos, tío, no seas egoísta» para que cambiemos de opinión. Y claro: ¡nadie quiere ser un egoísta!"

Tú no estás aquí para salvar a nadie. Y cuando tratas de ponerte en ese lugar, para no hacerle mal al otro, para que se sienta mejor ¿En qué posición quedas tu?

Date la oportunidad de crecer, y dale la oportunidad al otro de que crezca. No es fácil. Tu ego va a tratar de que te sientas mal con tu decisión, pero a la larga es liberador para las dos partes.


¿Qué beneficios te da esto de dejar de hacer algo (o hacerlo) por los demás?

Pensarás y ¿tu que obtenías de todo eso?

Primero, mi mamá me aprobaba.

Segundo, no tenía que hacerme cargo de mi decisión, era su culpa(?).

Tercero, me sentía con derecho a tratar mal a todos por sentirme infeliz, y ser el víctima y verdugo es alimento para el ego.

Me sentía impotente, que era así y no podía hacer otra cosa. Hoy no puedo creer que tomé esa decisión… Pero hacer enojar a otro para mí era tan terrible como pegarle en la cara.

Quizás tu eres de los de polaridad contraria, esos que hacen cosas para que otros se enojen. De las dos maneras, estás poniendo como centro al otro. Y no te haces cargo de ti mismo.

“dejar de hacer por el otro” También te da la excusa perfecta, para seguir siendo niño dependiente, para justificar tus "no puedos", para no crecer y no tomar las riendas de tu vida.

La conclusión de este tema es:

Si haces algo o no lo haces por el otro, también lo estás eligiendo tu. Siempre está la opción de decidir otra cosa.


La clave para ir más allá de lo que opinan otros.

"Querer a las personas como se quiere a un gato, con su carácter y su independencia, sin intentar domarlo, sin intentar cambiarlo, dejarlo que se acerque cuando quiera, siendo feliz con su felicidad."
Cortázar

Tu vida es tu vida. Estás aquí para hacer lo que sueñas, y crecer en el camino. Cada uno tiene su camino.

Podemos caminar juntos, pero esa unión es una decisión de personas que van para el mismo lado, o respetan tu camino.

Siempre que estés por tomar una decisión que te lleva fuera de tu zona de confort tienes que esperar que alguien se enoje o alguien se vaya de tu vida.

Es duro, pero es así por leyes universales que te dicen que lo similar atrae lo similar, que cuando vibras de cierto modo atraes otras personas que vibran de modo similar.

Así como cuando te gusta leer, o cierta música, te sueles relacionar con personas que leen o escuchan cosas parecidas. Cuando creces y tomas cierto tipo de decisiones, hay personas que dejarán de ser compatibles con tu nueva vibración y aparecerán personas similares al tú de  ahora.

¿Y la familia?

Para mi fue clave darme cuenta de que por duro que pareciera, yo también elijo con quien me relaciono de mi familia.

A las personas que comprenden, o no comprenden mi camino pero lo respeta, las elijo y me aportan.

A quienes no veo más son a aquellos que si no fueran mi familia, no consideraría elegirlos como compañeros de camino. ¿De donde surge la idea de que hay que aguantarlos porque son familia?

Así como elijo a mis amigos, elijo con quien me relaciono de mi familia. Ya no hago más cosas por compromiso, ni trato de que acepten lo que hago.

Eso me hace mucho más auténtica e integra. Saben que cuando voy a una reunión, cuando hablo con ellos, cuando digo lo que digo lo hago con ganas, sin falsedad.

Dejar de pensar que todos tienen que estar de acuerdo con lo que pienso, digo y hago me quitó un gran peso de la espalda. Eso es maravilloso.

Y lo mejor es que aprendí a observarme y aprender de mi misma, en vez de culparme o preocuparme por lo que dijeran o sintieran de y por mi.

Atrévete a ser auténtico, a caer mal, a ser tú mismo. Nadie dijo que tienes que agradar a todos.

Elige la Libertad

Es tu vida, ocúpate de los desafíos que te llevan a crecer, y no pierdas tiempo con excusas.

Me encantaría que me cuentes tú que desafíos tienes sobre este tema y que compartas¿Cuánto poder tienen tus amigos y tu familia al momento de tomar tus decisiones? ¿Ya has pasado por esto? Cuéntame como fue tu experiencia y tus aprendizajes en la caja de comentarios. 


Autora: Victoria Jué

Soy mamá emprendedora, amo viajar y estoy completamente segura de que todos podemos vivir una vida acorde a lo que queremos, sólo hay que decidirlo. 


Estoy Felizmente casada con Marcos, con quien creamos Enciende Tu Faro y tenemos dos hermosos niños: Julian y Tahiel.


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