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¿Por qué siempre vuelvo a repetir lo mismo?


UN PROBLEMA RECURRENTE

Hasta hace unos días, seguíamos recorriendo el Congreso: “Crecimiento en tiempos de cambio e incertidumbre”, y creo que al igual que yo, has estado re-viendo tus prioridades… 

¿es así?

¿Te ha pasado como me pasaba a mi, que los problemas que se reiteran en tu vida te han llegado a hacer mucho daño, y cada vez más? ¿Incluso cuando pensabas haberlo ya solucionado, de repente se aparece en el mismo o en algún nuevo lugar y ya te estás volviendo loco de pensar que quizás es simplemente imposible de solucionar?

¿Alguna vez te ha pasado que tienes un problema que se te vuelve a presentar una y otra vez? 

Una y otra vez el mismo problema delante tuyo, y hagas lo que hagas, incluso si lograste solucionarlo, de repente, otra vez ahí. Delante tuyo. Impidiendo que llegues a donde dijiste querer llegar…

Bueno, a mi si, la verdad me ha pasado muchas veces. 

Hoy te voy a hablar de una problemática que se me presentó durante muchos años. La verdad, hasta hace unos 7 años, se me seguía presentando…. desde literalmente... siempre… 

Y tiene que ver con una cuestión que le sucede a muchísima gente, y por eso elijo esta historia, de tantas otras que han sucedido en mi vida:

La Falta de Dinero. El dinero simplemente no estaba ahí. Cuando entraba algo, se iba más rápido de lo que venía, y si, es cierto… iba cubriendo los gastos necesarios, para luego seguir en la misma rueda, que parecía no tener fin. 

 

EL RESPONSABLE DE MIS PROBLEMAS 

Y, si observo a mi padre y a mi madre, tiene todo el sentido… El dinero o la falta de dinero, en casa era un problema. Sí había es porque había poco, y si no había es porque no había. 

Y simplemente cuento sobre como era en casa cuando yo era chico, porque quien comienza El Camino, tiende a cometer el error, sobre todo al comienzo (comienzo que se puede estirar literalmente vidas, si no se toma posición ante eso que se dice querer resolver), a poner la responsabilidad sobre aquellos de quienes venimos a esta vida, cuando descubrimos que somos un paquete de información de nuestros ancestros, cultura, etc, etc.

 En fin, 90 % ego, y un 10% consciente que se supone alcanza para tomar una decisión en la que “resuelves” un problema tomando una decisión “consciente”, o sea, desde ese 10%. 

Y no te das cuenta de que ese 10% está total y completamente determinado desde hace años luz, por ese “otro”, 90% que se ríe de que piensas que estás tomando una decisión propia.

Y como eso que piensas que has resuelto ya estaba determinado de antemano por tu ego, entonces ¿qué sucede? al poco tiempo, te lo vuelves a encontrar delante como si nada hubieras resuelto. Porque en realidad, solo has resuelto, desde una conducta, y no desde la raíz. ¿te suena? 

Pero recuerda, no hablo de ti… hablo de mi anécdota, que tiene que ver con algo que seguramente jamás te ha tocado a ti…. ¿O SI?, bueno, cada uno sabrá…. Sigamos… 

Entonces, para que no te pase como antes a mi, está bien que entiendas de dónde viene “eso”... si papá, si mamá, si el abuelo, o la tatara tatara nieta de dónde abuelo del tío del primo…. Pero entiende que hoy “eso” está en ti.

Y aquí está lo que te debe importar más que otra cosa. Porque es gracias a que “eso” está en ti, que lo puedes resolver… Entonces, como ves, tú, que tienes “eso” que dices querer resolver, estas como eje en la ecuación, y ya no como víctima de lo que tu padre o tu madre o don abuelo toto no ha resuelto. 

Pero recuerda que estoy hablando de mi!, seguro que a ti no te suceden estas cuestiones…. NO?

 

LA DECISIÓN 

Y cuando decidí ser el eje en y de mi vida, la falta de dinero, que me acechaba una y otra vez pasó a ser algo de lo que ocuparme y no algo que era culpa del otro (ancestro, país, económico, político de turno), y entonces lo hice. Y TODO CAMBIÓ… 

Pero ésto no es un cuento de hadas… No fue fácil, tampoco fue de un día para el otro. Hoy te digo, puede no ser difícil, y sí, puede ser de un día para el otro.

Pero eso lo entiendo hoy porque cuento con muchísima más información que hice verdad en mí, y desde la experiencia entonces te digo: Tienes un problema recurrente, porque solo estás esperando a que se resuelva. O en realidad, eso se lo digo a mi yo de hace muchos años, ya que seguro, a ti no te sucede! 

Y ¿por qué estoy tan seguro de lo que te digo? Hay dos razones principales:

1- Ya tengo la información, herramientas y experiencia al respecto, 

2- ¿Sabes cual es la etimología de la palabra problema?

 

Para decirlo fácil: Problema quiere decir: Lanzar hacia Delante…. ¿Te suena?


Procrastinar, dejar para después, total aún no molesta lo suficiente, seguro ya va a pasar, cuando esté tal o cual en poder, cuando tenga tal título entonces, cuando la economía mejore, cuando pase la pandemia, y podría seguir durante tantos años como la humanidad tiene, mostrando todas esas justificaciones por las cuales sigues teniendo ese mismo problema… Bueno, yo, ¡tu, seguro que no!


ENTONCES… EL PROBLEMA, ¿NO ES UN PROBLEMA? 

Pero… si problema es tirar hacia delante… ¿qué pasa desde el mismo momento en que decidí solucionarlo? ¿ya no está más?.

Lo que sucede desde el mismo instante en que decides solucionarlo es que ese problema no es más un problema que tienes que solucionar, y pasa a convertirse en eso de lo cual tu te tienes que vaciar

Marcos, no entiendo nada. 

 Bueno, vamos por pasos… 

Está claro que un problema es un problema porque lo vienes tirando hacia delante sin hacerte responsable de solucionarlo. 

Por ejemplo yo, peleándome con el mundo y mis ancestros por no ganar la cantidad de dinero que deseaba.

 

CONDUCTA VS. RAÍZ

Y cambiaba de trabajo, invertía lo poco que tenía en la bolsa de comercio, intentaba hacer los grandes negocios que me llevarían al triunfo, y tengo mil anécdotas que puedo contarte de las cosas que he hecho en mi vida para intentar ganar dinero y no pasarla mal (dejaremos eso para otra oportunidad)... Lo que sí te digo hoy es que te puedo asegurar, que JAMÁS deje de intentar cambiar esa condición que me acechaba.

Pero todo lo que hacía, era desde puras conductas y fórmulas “mágicas”, que solo me llevaron a pseudo resoluciones que duraban lo que una conducta. 

Y entonces decidí ir a la raíz de la cuestión. 

Esa raíz había que encontrarla, y para eso hay que saber dónde buscar…

Las técnicas que usaba, los trabajos que conseguía, las fórmulas que probaba, a otros les habían funcionado y muy bien… pero a mi no. 


EL CAMINO DE LA VERDAD TIENE ESPINAS, Y LUEGO LA ROSA

Adivinas bien si se te ocurre que todo eso me llevó a muchísimos incontables momentos de frustración, de sentirme incapaz, y muchísimas cosas más que mi ego me daba con tanto cariño para mantenerme allí, en el victimismo, para no crecer hacia algo nuevo. 

La mirada de mi familia me pesaba muchísimo, y odiaba no poder demostrar las cuestiones de las que me la pasaba hablando. Que el camino interior, que es de adentro hacia fuera, que yo tomo mis decisiones, y que está todo bien… sí claro, pero no tienes ni un dólar (pensaba yo).

Y tan orgulloso que jamás pedí algo, y siempre “me las arreglé”...

 

EL CAMBIO…  EN MI, CAMBIO...

Al fin llegó el día en que me dije a mi mismo: Es hora de tener la economía que quieres

¿Y qué economía quiero? La que me da la posibilidad de hacer lo que quiero, claro. 

¿y qué es lo que quiero?... y fue allí cuando me encontré con un nuevo problema, que había tirado hacia delante… 

¿Qué quiero que mi vida sea?... Hacía un par de años ya vivía en el lugar de mis sueños, y desde entonces no tenía una meta nueva, con la claridad necesaria como para dirigirme hacia ahí. 

Fue entonces que surgió mi nuevo resultado, en ese abrazo largo con Vicky, del que te cuento en otro artículo, sobre lo que después claro está, fue un logro que hoy se vende en Amazon, y se llama “Semillas de Magia”, en el que te enseño a agigantar las verduras, desde una semilla común. 

 Lo importante hoy, es que quiero contarte que elegí ese nuevo resultado, o sea, lograr agigantar vegetales, como excusa para lograr la economía que quiero. 

 Para no repetir lo que te cuento en el otro escrito, ya que lo puedes leer en el blog, te cuento que ese Camino hacia lograr el método de agigantar verduras, incluye cuestiones tales como viajes a México, España, Gales, Escocia, Estados Unidos, y todo los gastos que éstos suponen, e hicimos, logrando siempre tener los medios para hacer lo que había que hacer y lograr lo que logramos…


 Y entonces me di cuenta de una cuestión MUY IMPORTANTE: Había hecho todo eso y mucho más, sin aún lograr la economía, que yo pensaba que me iba a dar todo eso y mucho más que logramos.


 Entonces Marcos ¿qué me estás diciendo?

 Te estoy diciendo muchas cosas:

1- Es muy posible que lo que supones un problema, no lo sea, pues el problema está en otro lado

2- Todo lo que crees que la economía te dará, muy posiblemente no lo estés logrando por aferrarte a esa verdad en ti que te dice que la economía te lo dará.

3- Más allá de la economía y el ejemplo que te cuento aquí, puedes trasladar esto a toda área de tu vida, pues es igual

4- Te digo que en toda área de tu vida es igual, porque tu realidad, así como nombré antes y muchas veces más, se produce de adentro hacia afuera. Por lo tanto:

5- La economía que yo quería, faltaba en mi vida, porque en mi vida el que faltaba era YO.

 

CONCLUSIÓN

Entonces, retorno a lo que dije antes: 

Desde el mismo instante en que decides solucionar un problema, ya no hay algo que solucionar, sino, que hay algo de lo que te tienes que vaciar.

En mi ejemplo, de lo que me vacié yo es de esa verdad en mi inconsciente, desde la cual tomaba mis decisiones conscientes, que decía que el paradigma de la economía iba a solucionar la falta de dinero en mi vida.

Y cuando me vacié de esa verdad en mi, entonces hubo lugar para llenar con la verdad que yo elegí y me acercó a mi resultado: Si me hago presente en donde digo que estoy, y voy hacia donde dije que iría, cumpliendo siempre mi palabra a rajatabla, entonces, eso que necesito para lograr lo que Decidí Desear, estará siempre disponible.

Te digo, ya que a ti no te sucede, practícalo, porque te funcionará, aunque tu no tengas problemas recurrentes, claro, porque seguramente ya lo has decidido...

Te animo a que me cuentes sobre un problema recurrente que tengas y qué has hecho para solucionarlo. Te leo en los comentarios...

Autor: Marcos Ferraris 

Soy feliz compañero de Victoria, y creamos Enciende tu Faro, para ayudar a las millones de personas que se animen a conquistar su mundo.

 Desde mi momento a momento, quiero ser el mejor ejemplo de libertad para que nuestros hijos Julian y Tahiel sepan que no hay imposibles. 

Siempre, pase lo que pase, me dirijo hacia eso que digo querer.

No hay excusas, solo hay escalones y quiero Enseñarte como subirlos. 


Te regalamos esta guía gratuita con la que podrás dar los primeros pasos hacia la vida que deseas.


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1 comentario en «¿Por qué siempre vuelvo a repetir lo mismo?»

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