fbpx

tu espacio de libertad

Es muy común ver en las películas, en las series y en la vida misma, que se dé por sentado que una reacción de la persona tiene que ver directamente con sus condiciones externas, porque alguien le dijo algo negativo, porque su pareja lo dejó, por el clima, etc…

Estuvimos mirando Friends, una serie que fue furor hace muchos años y me parecía muy exagerado que los personajes siempre estén echándoles la culpa a los demás, que eviten decir cosas para evitar una reacción negativa en otro, que sufrían emocionalmente por que otro le dijo o no le dijo algo.

Ojo, me encantó, me divertí un montón, pero también me hizo pensar sobre cómo se da por sentado el hecho de reaccionar.


Entonces la lógica era, por ejemplo:

Alguien dijo algo que no le gustó -> Reacción emocional ->Culpa (hacia afuera o hacia adentro)

Y luego, me puse a pensar que quizás no era tan exagerado, que muchas personas se siguen manejando de esta manera.

Hace años que cambiamos la manera de relacionarnos con otros y con nosotros mismos.

Por eso me pareció tan raro ver cómo los personajes del sitcom se generaban problemas con ellos mismos y con los demás por no hacerse cargo de su responsabilidad en el asunto.

Por supuesto que también me rei con los chistes y escenas, jaja, no soy tan friki

En este artículo quiero hablarte de algo que hace sufrir y vivir situaciones negativas a muchas personas y que puede vivirse de otra manera solo tomando una decisión: La de hacerte responsable sobre lo que sucede en tu vida.

Ser tu propio héroe

En muchos mitos, historias, películas infantiles, hay alguien que está esperando que lo salven, que suceda algo que lo haga feliz.

Pero ¿Sabes que pasa? Están esperando que algo de afuera les solucione o les cambie la vida.

Entonces, traducido a nuestra vida cotidiana, creemos que cuando aparezca ese hombre o mujer ideal, cuando gane tanto dinero, cuando pese tantos kilos, o cuando deje ese trabajo… vamos a conseguir sentirnos como tanto deseamos.

Y mientras tanto, surgen las excusas y la vida te pasa.

Ser tu propio héroe significa que depende de ti mejorar tu vida.


El espacio entre el estímulo y la respuesta.

En el libro de los 7 hábitos de personas altamente efectivas, el autor habla de algo que le cambió la vida: comprender que entre un estímulo y una respuesta hay un espacio.

En ese espacio está tu libertad.

¿Escuchaste hablar sobre Victor Frankl, creador de la logoterapia, que escribió “el hombre en busca de sentido”?

Frankl era judío y estuvo en los campos de concentración nazis. Ahí se dio cuenta de que él podía pasar toda calamidad, le podían pegar, someter, desnudar, etc. Pero no le podían quitar la libertad… la de decidir cómo vivir todo eso.

La verdadera libertad de elegir cuál era su respuesta a la situación.

Entonces, en vez de entregarse a la muerte y a la locura, decidió fortalecerse con la situación, ayudar a otras personas y cambió la vida de muchísimos con su elección.

Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio de elección.

Las cosas no te pasan y por eso reaccionas. Tu, consciente o inconscientemente, estás eligiendo actuar de una manera u otra.

Lo sé, es duro. Puede que no te guste lo que digo y que pienses que seguro no conozco tu historia o todo lo que “te pasa”, pero quiero darte la llave que te libera. SIEMPRE DEPENDE DE TU ELECCIÓN.

Está claro que cuando las cosas “te pasan”, por ejemplo, que reaccionas y le gritas a alguien, o te angustias y comes desenfrenadamente, o que como alguien te dijo algo negativo, lloras. Suele justificarse de que es así y que es entendible tu reacción.

Pero lo que tiene esta visión es que sufres y la pasas mal creyendo que no puedes hacer otra cosa, te victimizas, te enojas… y en realidad… tú te lo estás generando.

Recuerda que hay un espacio entre el estímulo y la respuesta.


Ser proactivo

Ser proactivo es hacerte responsable de tu vida.

De esta manera tu conducta, está en función a decisiones, no a condiciones.

Generalmente, es al revés, por una condición, una reacción. Pero la persona proactiva no pone la culpa afuera.

Cómo actúas tiene que ver con una elección consciente basada en tus valores. Tus emociones están subordinadas a tus valores.

Te lo cuento con un ejemplo nuestro. Para nosotros es super importante crecer. Entonces, cuando nos enfrentamos a una situación que nos da miedo. En vez de reaccionar al miedo, por ejemplo, paralizándonos. Vamos más allá de nuestro miedo y logramos crecer.

Cuando eliges, consciente o inconscientemente, actuar por condiciones y condicionamientos, te vuelves Reactivo.

Entonces si el clima está bueno, te sientes bien. Pero si llueve, te pones mal.

Si alguien te trata bien, te sientes bien. Pero sino, te pones deprimido o a la defensiva.

Es típico. Me dijo algo lindo, entonces me pongo bien. No me apoya, entonces me siento enojado.

Siendo reactivo te manejan las emociones, las circunstancias, las condiciones y el ambiente.

La persona proactiva, que se hace responsable de su vida, responde a los estímulos basándose en sus valores. Entonces, el clima (del tiempo o el emocional) no lo afecta o lo usa a su favor.


Siempre tienes la elección y ahí radica tu libertad

La misma situación en la vida de diferentes personas puede significar el mayor trauma, el aprendizaje que lo hizo crecer, un suicidio, o la mejor experiencia.

Pero siempre depende de tu elección, decisión. ¿Qué haces con lo que se te presenta? ¿Con lo que has vivido?

“Nadie puede lastimarte sin tu consentimiento” E. Roosvelt.

No es fácil de aceptar. Especialmente si tu vida gira entorno a ese conflicto que justifica todas tus acciones y conductas, tus miserias en nombre de tus circunstancias.

Recién cuando alguien puede decir “estoy donde estoy hoy por las elecciones que hice ayer” puede abrirse a “entonces puedo elegir otra cosa”

Una vez leí que así como pones energía en eligir una vida miserable, puedes elegir vivir una vida maravillosa. Y esa es la verdadera libertad.

No es lo que te sucede, sino tu respuesta a lo que sucede lo que te hiere.

No digo que sea fácil, pero hacerse cargo de lo que sucede o no sucede en nuestras vidas, porque es nuestra elección es mucho más liberador que pensar que las cosas te pasan o no te pasan por una cuestión de suerte, de que las circunstancias y condiciones te convierten en víctima y que por eso reaccionas y actúas como actúas.

Frankl es un gran ejemplo, porque fíjate, él era judío y los nazis lo hicieron prisionero ¿Qué podía hacer él al respecto? Enojarse, putear a los captores, deprimirse, suicidarse, convertirse en asesino. Imagina si hubiese reaccionado, o hubiese esperado que otro lo salve.

Él decidió usar esa circunstancia difícil y dolorosa, y desarrolló su poder interno, nunca perdió su verdadera libertad e inspiró a otros ayudándolos desde su experiencia de manejar circunstancias complicadas.

Mucha gente espera que algo pase o alguien los salve o que se ocupe de ellos.

Ponen afuera, haciendo o dejando de hacer reaccionando a sus emociones, y creandose conflictos que “les pasan”

Hoy te invito a que dejes de esperar que se solucionen los problemas, que el tiempo se encargue, que otro lo arregle, y que tomes las riendas y seas proactivo.

Que decidas cómo vas a responder en tu vida, porque hay un espacio entre el estímulo y la respuesta.

Pero para habitar ese espacio debes estar ahí, estar presente.

¿Qué dice eso que te sucede de ti?

Si has reaccionado con una emoción ¿Te sirve para lo que quieres? ¿O te aleja?

¿Estás seguro que no tenías elección cuando reaccionaste de esa manera?

Cuando conectas con ese espacio, tienes la libertad de elegir qué hacer con esa circunstancia.


Me encantaría que comentes qué piensas sobre este espacio entre el estímulo y la respuesta ¿Lo reconoces habitualmente? ¿Crees que es posible hacerse responsable completamente de la vida de cada uno? Te leo...

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies